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martes, 1 de diciembre de 2009

El reto fanzine

1. Un breve repaso histórico: Los orígenes.

Amigos lectores, como ustedes ya deberían saber, y si no, para eso estamos, que quien suscribe y muchos de mis queridos e ilustres colegas -cuyos links pueden ver aquí al lado- comenzamos haciendo fanzines. Dibujando, escribiendo, maquetando, dirigiendo, imprimiendo, grapando, doblando, vendiendo y perdiendo dinero con los fanzines.

De los fanzines de Albacete podría hacerse una enciclopedia entera (de hecho, el Sr. Alberto López Aroca creo que ya la tiene escrita), pero valga aquí decir que en nuestra época dorada de Fábulas Extrañas, compartíamos estanterías con trece o catorce fanzines más. Algo inaudito, ciertamente. Luego nos hicimos mayores, pasamos a buscarnos los garbanzos, a los libros, a los blogs... Y dejamos que fueran las nuevas generaciones quienes se ocupasen del ocio y la cultura ¿underground? -odio la puta palabreja pero sé que ustedes me entenderán mejor-.

Pero hete aquí que en tanto nosotros nos convertíamos en adultos fanegosos, miopes y calvorotas, los jóvenes pasaban de los fanzines. A pesar de contar con lo último en tecnología, ordenadores de la hostia frente a nuestros 386, programas de maquetación profesionales, contra el Lotus Amipro y el corta-pega con tijeras y superglú, fotocopias láser a cuatro perras frente al toner matricial que requería de laca para fijarse al papel... la muchachada prefiere ocuparse de otros menesteres, o directamente trabajar cada uno por libre (qué es eso de una colaboración?) colgando sus polladas directamente en internet.

Un poco por esto y un poco por nostalgia, ganas de cachondeo y como excusa para juntarse a beber y cenar en el chino, nació el RETO FANZINE. Como su propio nombre indica, el desafío de parir un fanzine (que sólo quien lo ha vivido sabe lo complejo que puede llegar a ser) en un breve plazo de tiempo, pero además, y ésta es la gracia, reunirnos todos los autores/editores el mismo día a la misma hora para el intercambio. Una especie de convención fanzinera instantánea, que era algo que ni siquiera hacíamos en nuestros años mozos por aquello de que unos y otros éramos "competencia" o directamente "rivales". Gilipollas, más bien, pero ea.

2. El Reto Fanzine 2005-2007

La primera edición del RF se celebró el 23 de diciembre de 2005. Como homenaje a nuestro pasado, se celebró en el bar Triana, templo de publicaciones como Fábulas Extrañas y lugar de reunión de la flor y nata de nuestra facción fanzinera. Como bien señala la breve crónica aparecida en albaceteliterario.com:

"Esta primera convocatoria se ha saldado con el nacimiento de dos nuevos fanzines en la ciudad de Albacete: BARCACOLA nº 70-75 (que incluye poesía, narrativa, traducciones y el dossier Estamos en ésto sólo para figurar) y TRIQUI nº 1(que incluye breves, entrevistas, artículos, relato y poesía, etc)."

Por cierto que Barcacola traía como regalo Canciones del clavo, una plaquette (que dicen los que saben), o un librillo de poesía guarra de Jack Staple (alter ego poético de un servidor).

Como ven, todo de mucha risa. Hubo cerveza y gran regocijo. También fue cuando se instauró espontáneamente, creo, la subsiguiente tradición de culminar la jornada en un chino, circunstancia ésta que siempre acarrera deserciones de quienes tienen que trabajar al día siguiente, no gustan de las delicias orientales o su pareja no les deja salir a cenar con los amigotes.

Emocionados por el éxito de la primera convocatoria (incluso en las manchetas o staff de algunos podia leerse "para el Reto Fanzine 2005", lo cual es un orgullo) , llegó el siguiente año. Todo el mundo tenía proyectos y así se volvió a repetir la jarana de la fotocopia. Albaceteliterario.com, por sus características de página web con gran difusión y profusión de lectores, se autoencarga de la convocatoria. Por razones de calendario (aunque no recuerdo cuáles) se desplaza el día del certamen al 31, coincidiendo con el mítico café de la estación, en donde fanzineros, literatos, amigos y afines se reunían desde el Big bang fanzinero para despedir el año. Hoy en día no queda ni café, ni cafetería, ni estación en donde hacerlo. Días antes, y dado que yo no podía ir a la estación en esta fecha tan entrañable, por cuestiones de viajes y familas, presenté en sociedad el Barcacola nº2 en el Latino, junto al maestro López Aroca y su ad hoc Cuaderno de Bitácora del Matilda Briggs, unos artículos especializados en torno a Sherlock Holmes que casi le cuestan la salud y la cordura, y santaspascuas.

En 2007 el año siguió por los mismos derroteros, pero esta vez sí que la fecha y el día se acercan a sus orígenes, y así el día 21 el Triana acoge el tercer Barcacola, por portada azul y de regalo un facsimil del nº1 de mi primer fanzine de poesía CIZALLA, un nuevo (y hasta la fecha el mejor) Triqui nº3, más eruditos pastiches fanzineros de Sherlock Holmes de la mano de ALA, y la aparición sorpresa de Ventayovksi, fanzine pollitrónico y chorrifláustico de M. Ventayol que fue gratamente acogido.

La cosa iba bien... Los fanzines gozaban de gran calidad y algunos de ellos hasta traspasaban las fronteras del llano manchego, todo el mundo estaba contento (y más gordo por culpa del pato pekín) y entonces...

3. El pequeño hiato de 2008

No hubo. Sin más. Los problemas típicos de la vida adulta nos golpearon en los huevos con más fuerza que de costumbre y nadie se entretuvo en fanzines, así que nada. Los fanzineros también semos personas...

4. El resurgir.

Este año me negué a dejarlo correr. Por orgullo y dignidad, o por gilipollas, pero el caso es que hace una semana lancé la convocatoria. Lo curioso es que me ha abrumado la respuesta, y hasta emocionado, así que nada, a hacer fanzines (mejor con material inédito) y a ver qué pasa.

Sábado 26 de diciembre. Lugar y hora: cafetería Aqua, a las 19.30 horas, con posibilidad de cena en chino posteriormente.

Tres detalles: 1. Los fanzines no se regalan al público en general, salvo expresa indicación del autor. Los colaboradores son caso aparte. O se intercambian (pero no es obligatorio), o se pagan. 2. No es una competición. No se vota al mejor fanzine ni nada parecido. Es una reunión de amigos que recuperan el espíritu de hacer fanzines y beben cerveza. 3. Se ruega puntualidad. La gracia es que todo el mundo vea más o menos al mismo tiempo el producto de nuestros desvelos. Si llegas dos horas tarde, pues allá tú (lo mismo ni estamos ya).

Be seeing you!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Groenlandia en Albacete

Pues sí, amigos lectores, el próximo día 1 de diciembre y hasta el 6 de enero el Museo Municipal (antiguo ayuntamiento) acoge la exposición fotográfica de mi compañero de fatigas periodísticas y aún así amigo Raúl Moreno. KALAALLIT NUNAAT, El País de las Sombras Largas.

No dejen de ir a verla, que merece la pena, y como muestras les dejó aquí el vínculo a la web del autor y la muestra para que vayan abriendo boca.

Por cierto, y como bonus track, no dejen de leer el texto que a tal efecto ha preparado el también amigo y colega el señor Alberto López Aroca, que sintentiza la exposición a su genial manera.

Una delicia para estas Navidades. No se la pierdan...

martes, 3 de noviembre de 2009

Hacia el libro digital

Últimamente he estado recopilando información respecto a los ebooks o libros electrónicos, un nuevo formato que está dando, en España, mucho que hablar del verano a esta parte. Rara es la semana en la que los principales periódicos no hacen referencia a estos cacharretes y sus posibilidades, además de intentar lo imposible, esto es, predecir el futuro respecto a qué pasará con éstos y con la edición en papel.

He visto mucho catastrofismo al respecto, también mucha mojigatería sin fundamento, así que voy a compartir mis impresiones con ustedes, amigos lectores, e intentaré ser breve, aunque en verdad el tema da como para extenderse de lo lindo.

Lo primero, los aparatos en sí. Comencemos por el precio: hoy por hoy son caros, muy caros. Del orden de 300 euros, lo que supone un disparate por mucho que nos los quieran vender como que es el equivalente a quince libros. Pero la tecnología sabemos que se abarata con el tiempo, es cuestión de esperar a que los chinos se pongan manos a la obra y empiecen a producir chismes de estos a destajo. Como pasó con los reproductores de MP3, de DVD o los codificadores de TDT. Hasta la Play 3 baja de precio.

Sobre modelos, las tendencias son dos y están bastante claras: con Kindle o contra Kindle. El lector de Amazon se ha convertido en el ipod de la lectura digital. Como el producto de Apple, basa su éxito, digamos, en la exclusividad. Si usted es de los que se ha gastado un pastón en el reproductor MP3 de la manzana se comprará Kindle; el resto de los mortales tiraremos para aparatos con formato universal, clavijas normales y acceso libre. Kindle es esclavo de su propia naturaleza, esto es, una prolongación de Amazon, que es una tienda, para comprar y leer los libros de su catálogo. Que sí, que cada día se incrementa la oferta de textos en español, hasta ahora paupérrima, y que los nuevos modelos ya admiten más formatos, pero yo no quiero casarme con una tienda online americana. Lo sucedido con los libros de Orwell me dejó un mal sabor de boca; quién me asegura que no puede volver a repetirse. (para entender a qué me refiero pincha aquí).

Y lo mismo digo para otros ebooks que están montado librerías o editoriales en EEUU e Inglaterra, que sólo puedes leer cosas de su catálogo. Esto, a la larga, no funciona.

Luego está el desbarajuste actual, donde, aunque usted no lo vea reflejado en su tienda de electrodomésticos, el mercado bulle de modelos con más y más chorradas, con todos los problemas de incompatibilidades que esto supone, y el cacao mental a la hora de decidirte por comprarte uno: con dos pantallas, con mp3, con wifi, a color...

Comprar libros: Yo no pienso comprarle libros a Amazon. Su supuesta ventaja de que no necesitas un ordenador para bajarte los textos será muy cojonuda en su país de origen, pero aquí no lo veo. Si descargar una mierda de politono para el móvil te cuesta ya tres euros de media, imaginen qué te pueden sacar por una novela de 800 páginas. Aquí se funciona con ordenador. Te lo bajas y lo pasas al ebook por bluetooth (cuando se lo instalen a los aparatos) o por usb.

Lo de registrarse tampoco gusta. Como bien me señaló el señor ALA al respecto “una cosa es hacerte una cuenta en Amazon, pues tienes que dar una dirección física y tal para el correo, y otra es que tú tengas tu Paypal y unos cabrones quieran conocer información de ti más allá de dicha cuenta”.

Pero el verdadero problema radica en los precios. Los editores, no sólo los españoles, que andan en la parra con este tema, pretenden cobrar los libros digitales al 50% de la edición impresa, más o menos. Estamos hablando de alrededor de 15 euros. ¿Usted pagará esta cantidad? Usted no quiere pagar nada, en realidad, pero por esta cifra se lo compra en papel que da más prestancia y caché. Vamos, no jodan. Por mucho DRM y códigos encriptadores y formatos absurdos que editores y distribuidores instalen, los textos acabarán por ahí colgados de forma gratuita, así que pónganle un precio ridículo, que dé vergüenza no pagar. 1 Euro 1 libro. Es mejor ganar poco que nada, se lo digo yo. Y además, piensen en lo que se ahorran respecto al formato impreso. El mercado discográfico sigue sin verlo claro, tampoco el audiovisual, pero el tema está ahí. La gente quiere cosas gratis (joder, si hasta pirateamos el wifi del vecino!), y quizá el negocio esté no en ofrecer contenidos a cero euros no, pero casi. Que las editoriales se hundirán. Pues ea, señores. También cayó la minería de carbón, las persianas de madera, la colchonería de lana o la construcción. Es lo que tiene la evolución. La industria debe renovarse o perecer.

Pero es más, piensen que el autor puede tratar directamente con el lector. Ya no es que se salte al distribuidor, sino que hasta el editor, como lo conocemos, las va a pasar canutas, y los negocios de autoedición, tipo lulu, bubok y tal, condenados a la extinción en cuanto el ebook se generalice. A poco que uno sepa algo de maquetación, o salga el programa que lo haga por ti, zasca!

Respecto a formatos, repito que los exclusivistas están condenados a muerte. Si lo que buscan es que los ebooks se parezcan,o más posible a un libro, y que el lector tradicional se pase al digital, no puede admitirse que no puedas intercambiar lo que legalmente has comprado. Los libros se prestan, se regalan. De nuevo el miedo a la piratería justifica estas mierdas, pero, señores editores, la “piratería” existirá siempre, aprendan a convivir con ella de una vez y se ahorrarán disgustos y hasta perras.

Parece que se imponen el pdf y, sobre todo, el epub como el equivalente al MP3 en la música. El primero ya saben lo que es. Es fácil, accesible, barato (apenas hay que maquetar, por ejemplo).. Su principal inconveniente es su rigidez. Los ebooks funcionan mejor con texto “elástico”, es decir, texto que pueda agrandarse, encogerse, rotar, sin que pierda la estructura del párrafo. DE esta necesidad surge el epub, un formato que en realidad es un archivo comprimido (como el de comic CBR) donde el texto viene, por decirlo de alguna manera, en formato “página web”. Es el formato preferido por los rivales de Kindle. Ocupa poco pero la edición necesita algo más de miga. Hasta donde yo he visto, con una buena definición de los estilos de texto en word y guardando como html o xml está medio camino hecho. Ya hay programas que convierten un texto a casi cualquier formato, y con el tiempo los habrá más y mejores.

¿Son estos formatos los definitivos, los más adecuados? ¿Lo es el MP3? Estamos como siempre, triunfará el que primero sea más sencillo y gratuito. O el que usen los chismes de 50 euros, ese que debería venderse en breve en las citadas tiendas de electrodomésticos (o en las librerías, por qué no).

Por último, la nostalgia del papel. He creído vislumbrar en los editores, que se juegan aquí los garbanzos, un cierto movimiento antidigital invocando al sentimentalismo respecto a la edición impresa. Cierto es que un libro en papel se disfruta con los cinco sentidos, pero eso no quita para que también lo haga uno digital.

Los ebooks no están aquí para luchar contra el libro clásico, sino para complementarlo, igual, el referente es constante por evidente, que el MP3 no ha eliminado el cd ni el vinilo. Mis discos favoritos los tengo en estos últimos formatos, pero eso no quita para que guarde alguna discografía completa en un pendrive.

Las ventajas del papel digital respecto al impreso es la comodidad (puedo leer un libro de a kilo de Stephen King al peso de una novela de bolsillo y donde quiera). La inmediatez, a la hora de adquirir las novedades -quiero un libro y lo quiero ya-, y de consulta, si quiero contrastar datos en la Espasa en el autobús. La posibilidad de adquirir textos descatalogados, rarezas que ni se plantean salir impresas pueden estar al alcance de cualquiera.Las editoriales deberian ponerse las pilas e ir diseñando un catálogo amplio, accesible, y barato, que rebose información del texto y del autor, para atraer al cliente.

El ahorro de espacio, en estos tiempos de casas de protección oficial de 30 metros cuadrados, es importante. Disponer de una biblioteca virtual en el bolsillo es un avance agradecido. Las librerías ni te cuento.

Imagine que su hijo va la colegio con uno de estos chismes. O a la universidad. Todos los libros de texto, los apuntes, la bibliografía, lista para consultar e imprimible.

Las posibilidades son infinitas.

Hay mucho por solucionar, pero se está trabajando en ello. He leído acerca de 2018 como fecha de implantación "universal" del ebook. Puede que sea antes, lo que está claro es que esto no es futuro, sino presente, y hay que estar atento.

jueves, 30 de abril de 2009

Gripe porcina o virus Z

La mayoría de la gente no admite que algo puede pasar sino hasta después de que ha pasado. Eso no es estupidez ni debilidad, es sólo la naturaleza humana. No culpo a nadie por no creer. Y no me considero mejor ni más listo que ellos. Supongo que todo se reduce a un simple accidente de nacimiento. Sucede que yo nací dentro de una sociedad que vive con un constante temor a extinguirse. Es parte de nuestra naturaleza, parte de nuestro estado mental, y hemos aprendido a través de muchos errores y ensayos a estar siempre en guardia.

El primer aviso que tuve de La Peste fue a través de nuestros amigos y clientes en Taiwán. Llamaron a quejarse de nuestro nuevo software de decodificación de mensajes. Aparentemente había presentado fallas al descifrar unos e-mails de sus fuentes en la República Popular, o al menos los había descifrado tan mal, que el mensaje resultaba incomprensible. Sospeché que el problema no debía estar en el software, sino en los mensajes como tal. Los rojos del continente… supongo que ya no los llamaban rojos… ¿pero qué espera de un viejo como yo? Los rojos tenían la mala costumbre de usar muchos tipos diferentes de computadores, de distintos países y generaciones.

Antes de sugerirle esa solución a Taipei, pensé que sería una buena idea revisar yo mismo los mensajes. Me sorprendió ver que los caracteres estaban claramente decodificados. Pero el texto… tenía que ver con algún tipo de virus que primero eliminaba a la víctima, y luego reanimaba el cadáver como algún tipo de animal furioso y homicida. Por supuesto, no creí que eso fuese literal, especialmente porque unas pocas semanas después, estalló una crisis en el área de Taiwán y todos los mensajes sobre cadáveres reanimados dejaron de llegar. Sospeché que había una segunda capa de encriptación, un código dentro de otro código. Era un procedimiento normal, que se remontaba incluso a los primeros días de la comunicación humana. Por supuesto que los rojos no podían estar hablando de cadáveres reales. Tenía que ser algún sistema nuevo de armas, o un plan de guerra ultra secreto. Dejé el asunto ahí, y traté de olvidarme de él. Sin embargo, como uno de sus grandes héroes nacionales solía decir: “Mi sentido arácnido me alertaba.”
(...)

Guerra mundial Z. Max Brooks

Reto Fanzine 2025. ¡Que 20 años no es nada!

Que sí, que este año hay Reto Fanzine. Cómo no iba a celebrarse si cumplimos, ahora sí que sí, ¡dos décadas! La tardanza en publicar esta co...