miércoles, 29 de abril de 2015

Albavilles para todo el año

Estas últimas semanas ando muy muy liado con la segunda novela de Albaville y un dolor de cuello que es una tortura, pero no podía dejar de comentar aquí un par de cosas que me han ocurrido.
Como sabéis las veinte personas que leéis este blog y los que me siguen por las redes sociales, el pasado 23 de abril volví a sacar el Albaville. Tras varias peripecias y una serie de catastróficas desdichas, al final se pudo poner el libro a la venta en el celebérrimo Día del Libro.
La cosa se dio bien y las ventas casi duplicaron mis expectativas. Os doy las gracias a todos aquellos que os pasastéis a verme y a que os firmara con mi letrujo la primera página del libro. Por supuesto, mi mayor agradecimiento es para Antonio y María, de Librería Nemo, puesto que sin ellos y sin el espacio que nos dejaron a Eloy M Cebrián (ya estáis tardando en compraros su última novela) y a mí, no hubiera vendido una escoba, no me habría reencontrado con viejos amigos, y aun más, no habría conocido a los nuevos lectores de las andanzas de Laespada. Así da gusto.
En el momento en que tecleo este texto, nos quedan menos de treinta ejemplares de Albaville. Los últimos treinta que jamás volverán a ser reeditados. Si quieres uno, más te vale que lo pilles ahora porque cuando se agoten no volverás a verlo.
Y ahora voy a darte otra razón para comprártelo.
Viendo la buena marcha escritora que he gastado estos últimos meses, estoy decidido a sacar en papel el Albaville 2. Mismo formato, mismo precio, distinto color de portada. La intención es ponerlo a la venta en la segunda quincena de junio, aunque avanzar fechas siempre es peligroso. Y cuál será la tirada, estarás pensando. Pues saldrán los mismos libros del tomo 2 que los que se hayan vendido del 1, más uno. Esto quiere decir que el día que vaya a hacer el pedido a la imprenta miraré los Albavilles que se hayan vendido hasta ese día, le sumaré uno y el resultado será el número de ejemplares que se editarán. Y os juro por mis dioptrías, que son muchas, que no habrá más reimpresiones.
Y finalmente, y salvo causa de fuerza mayor, a últimos de este 2015, espero tener escrita y publicada ídem de ídem la tercera y última parte de Albaville. En las mismas condiciones que el 2.
Pues este es el plan de trabajo que manejo este año. No es el mejor, pero es el que es y el que tiene que ser. Ya os aviso que el año que viene no habrá Albavilles ni Laespadas, y si la cosa no remonta, puede que no haya ni libros ni blog. Pero ya cruzaremos ese puente cuando llegue.
De momento, gracias mil a los que estáis por ahí, en el éter virtual, y a los que os veo in person por las malas calles de esta ciudad. Echaos una birra a mi salud, que yo haré lo mismo por vosotros.

domingo, 8 de marzo de 2015

Albaville 2

Tengo dos novedades para vosotros.
La primera, que habrá segunda reimpresión del Albaville para mediados de abril. Otros 50 ejemplares. Así que si te quedaste sin tu libro el pasado enero, esta es tu oportunidad. Tú última oportunidad. Estate atento, porque pueden agotarse en un solo día. Otra vez.
Por otro lado, y si no ocurre nada raro, este miércoles comienzo a publicar aquí en el blog los nuevos capítulos de la segunda entrega de Albaville. Un nuevo caso, nuevas aventuras y nuevas frikeces. Ojo porque la novedad este año es que habrá, siempre que se sea posible, dos entradas a la semana. Miércoles y viernes, en principio, aunque si tenéis un día que os venga mejor pues decirlo.
Laespada y yo os esperamos por aquí y por las redes sociales. Un saludo!!!

lunes, 12 de enero de 2015

Quiero la mostaza que me corresponde

(Inauguro el nuevo aspecto del blog con esta entrada publicada en La Gallina nº6 del último Reto Fanzine)

El 6 de noviembre de 2010 publiqué en uno de mis difuntos blogs (y un día más tarde en el periódico) un furibundo artículo de opinión acerca de lo que me parecía la política de empresa de las cadenas de hamburgueserías Burger King y McDonalds de racanearte la mostaza. Básicamente, una puta mierda. En aquel momento ya les di la fórmula mágica para calcular cuánta mostaza necesita un ser humano con su comida, fórmula que voy a repetir: para 1 hamburguesa, 2 sobres de ketchup y 1 de mostaza; para 1 ración de patatas, 1 sobre de cada. No es tan difícil, ¿verdad? Sin embargo, a día de hoy sigo recibiendo entre 6-12 sobres de ketchup y 3 de mostaza, pida lo que pida. En un McDonalds de París me cobraron la salsa de las patatas deluxe, pero no las otras dos salsas, que volvieron a darme en proporción de 3 a 1, con lo que he comprobado que el extraño fenómeno se da, cuanto menos, a escala europea.
Sé —lo he visto con mis propios ojos— que los encargados le dicen a los empleados que nunca se dé mostaza a menos que el cliente la pida expresamente. Lo que no entiendo es que, aún pidiendo un poco más, o qué coño, directamente diciéndole al chico que quiero ocho sobres de mostaza, siempre acaben por echarme los que les sale de las pelotas, que por lo visto, es un número inferior a lo que pido.
Puedo jurar sobre la tumba de quien haga falta que he peinado internet en busca de una respuesta, una justificación, una aclaración, el puto porqué de racanearle la mostaza al cliente, sin hallar absolutamente nada, más allá de la frase «política de empresa». En serio, necesito una explicación.
He buscado motivos económicos, pero hasta donde sé, no parece que el coste de producción de la mostaza sea superior al del ketchup, aunque sí es cierto que las bolsitas amarillas contienen la mitad de gramos (5g) que las de tomate (10g). Si así fuera, no tiene sentido que las regalen, aunque sea con cuentagotas. Dado que Canadá cultiva el 90% de toda la semilla de mostaza para el comercio internacional, tendría que haber un siniestro complot internacional contra ellos para justificar lo de los sobres, pero podemos descartarlo porque el problema del racionamiento sólo se circunscribe únicamente a las grandes multinacionales de la hamburguesa.
Pensé en motivos de salud. Ahora que los burguers quieren ir de modernos y sanos, podría pensarse que es que meten bajo la alfombra todo lo que huela a gordo. Este estúpido afán por ir de enrollado es un escupitajo en la cara del cliente fiel, ese que se deja los cuartos en dos menús para él solito, más el postre. Como Judas, los burguers han vendido su alma por cuatro perras a los hipsters, padres treintañeros y gilipollas chupaensaladas, abandonando en el mostrador a quienes, año tras año, se han dejado en sus mostradores sus dineros y sus siluetas.
Y retomo el hilo para indicar que lo de la mostaza no es por no atascarnos las arterias. La mayonesa es la salsa más letal de una hamburguesería y te la ponen hasta en la cocacola. Hace unos meses, un estudio determinó que era la salsa favorita de los americanos para los bocatas. La mostaza, en cambio, contiene 60 calorías por envase, 0% colesterol y posee propiedades antisépticas y digestivas. O sea, que es buena.
¿Puede que yo sea el único tarao que pida más mostaza? Lo dudo. Está claro que se consume más ketchup que mostaza, porque, en general, a la gente le gusta más uno que otro, y si no mirad por ahí la pasta que gana Heinz sólo vendiendo ketchup en los USA (se estima que venden 1,8 millones de botellas al día)… En los Estados Unidos el consumo de la salsa de tomate alcanza niveles estratosféricos, mientras que la mostaza suele quedar relegada a un tercer o cuarto plano. Los americanos siempre han sido más de dulce o picante que del agrio, y los expertos de Yahoo answers se suelen mostrar de acuerdo en que el tratamiento que se le da a la mostaza en las cadenas de fast-food obedece simplemente a que existe una menor demanda de la salsa amarilla (a la que, además, denominan «diarrea de elefante»). Y es que el color de la mostaza, por lo visto, también tira para atrás al comensal estadounidense. Eso, y que, al contrario que sucede con el ketchup, no existe un solo tipo; si allí Heinz es EL ketchup, con una receta que apenas ha cambiado en ciento treinta años, de mostazas hay decenas, centenares, de variedades que confunden —y ralentizan— al consumidor medio.
El humorista y actor Michael Ian Black, en su lúcido artículo Mustard Is the King of Condiments, and I Will Prove it, Dickhead, califica al ketchup de simple, perezoso, banal. «La mostaza, por el contrario, es una perfecta expresión de los ideales americanos de individualismo, reinvención y fortaleza. Es el condimento para aquellos que forjan su propio camino en la vida, aquellos para quienes comer es una aventura tan vasta y variada como las exploraciones de Lewis y Clark». No le falta razón.
El mismo artículo razona por qué es necesario que el consumidor cambie de salsa, un párrafo que me viene al pelo para reclamarle a los burguers que se dejen de hostias y nos den la mostaza que nos toca. Dice Black que «Estados Unidos —y el mundo occidental, añado yo— está en una ciénaga. Para salir de ella, necesitamos menos dulce, más picante. Menos confort, más aventura. Menos status quo, más revolución. Es por eso que necesitamos la mostaza, el condimento de los buscadores de la libertad, los que cuestionan la autoridad, y los amantes del sexo. Es a la vez clásica y posmoderna, el tónico perfecto para una nación que ha crecido demasiado satisfecha de sí mismo, demasiado complaciente, demasiado tosca. La mostaza pondrá pelo en nuestras caras en un momento en que los estadounidenses están desnudos y asustados. Es el rey de los condimentos como Elvis era el rey del rock'n'roll. La mostaza es la cura para lo que nos aflige, como ya sabían Lewis y Clark la primera vez que trazaron nuestro camino de un jodido mar al otro».

domingo, 4 de enero de 2015

Albaville agotado!

Pues sí, amigos. Hoy hemos presentado el libro y se han vendido todos! Tengo que daros las gracias por vuestro apoyo y vuestra amistad. No se venden 50 libros en menos de dos semanas así como así...
A los que os habéis quedado sin ejemplar, os pido disculpas y os propongo una solución. Si juntamos a 50 personas que quieran el libro me comprometo a sacar una segunda reimpresión. Mandadme un mail a cizallax@hotmail.com y a ver qué pasa. De todas formas, siempre os queda leerlo aquí, en el blog.
Sea como sea, os vuelvo a dar las gracias a todos. Se os quiere, pijo.

EDITADO (12-1-2015): Como puede verse en la columna de al lado del blog después de tunearlo, he colocado una barra de progreso para ver cómo va la demanda de una segunda reimpresión de libros. Hasta el momento tengo 5 peticiones, con lo que estaría muy lejos de poder pedir una cantidad decente, qué le vamos a hacer.
En cuanto a la segunda parte, pues hasta que no pase San Antón no vuelvo a tocar una tecla, pero estoy seguro de que en febrero habrá sorpresas. 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Presentando el Albaville

Saludos! Como muchos ya sabréis, ya ha salido a la venta el libro que recopila las cuarenta entradas de ALBAVILLE. Se trata de una novelica de edición limitadísima, de 160 páginas, a 12 leuros. Hasta la fecha ya hemos colocado cerca de la mitad de la tirada, y cuando esta se acabe, pues se acabó. No volverá a imprimirse salvo que existiese una importante demanda que lo justificase (cosa que, tú y yo, ya sabemos que desgraciadamente no ocurrirá).
En todo caso, ya os anuncio que mi buen amigo Emilio Carrión y un servidor estaremos el domingo 4 de enero, a las siete de la tarde (creo) en Librería Nemo (Collado Piña, 10, AB), para presentar el libro ante el respetable público.

Os dejo con la nota de prensa: 
El domingo 4 de enero está prevista la presentación en la Librería Nemo de Albacete (Collado Piña, 10) de la nueva novela de Juan García Rodenas, Albaville, donde está disponible de forma exclusiva y por tiempo limitado hasta agotar existencias. Con este nuevo libro el autor comienza una nueva mini serie pulp, definida como “una especie de spin-off” de su anterior obra, La Saga de la Ciudad Oscura.
Si en los cuatro tomos anteriores pudimos ver cómo dos policías, los inspectores Serrano y Laespada, se enfrentaban en Albacete a todo tipo de amenazas sobrenaturales, ahora seguiremos los pasos de Pedro Laespada en una realidad alternativa, en una ciudad muy parecida a la nuestra, donde prosigue con su labor de inspector de policía. Su primer caso es el asesinato de uno de sus superiores en lo que parece un crimen pasional, pero que pronto acaba complicándose entre sórdidos criminales, conspiraciones siniestras y elementos de lo más extraños. De nuevo, se trata de un homenaje al pulp, a los géneros policiaco, fantástico y de terror, a las aventuras y a los bolsilibros, todo ello mezclado con humor e ironía, para ofrecer al lector un texto fresco y divertido. Planteada originariamente como una novela por entregas, Juan García Rodenas, ha publicado cada capítulo de Albaville a lo largo de cuarenta semanas en su blog, y ahora los ha recopilado en este libro del que, por deseo del autor, se ha lanzado una tirada de medio centenar de ejemplares, sin posibilidad (en principio) de reimpresiones posteriores, por lo que una vez se haya agotado sólo podrá leerse en el blog.

Juan García Rodenas (1976) ha publicado cinco novelas de serie negra (entre las que se incluye su “Saga de la Ciudad Oscura”), ha participado en varias antologías de cuentos y de poesía, revistas y fanzines. Actualmente trabaja en la segunda parte de Albaville.

Sinopsis: Tras los incidentes narrados en La Saga de la Ciudad Oscura, Pedro Laespada aparece en una realidad paralela donde sigue desempeñando su labor de inspector de policía, en una ciudad llamada Albaville. Nos cuenta el caso del asesinato del subcomisario Ocaña, hallado muerto en un piso franco en lo que parece un crimen pasional. El problema radica en que de pronto aparecen dos agentes del CNI que se apropian del piso, del cadáver y de todas las pistas sin ofrecer explicaciones. Lo único con lo que cuentan para resolver el asesinato es una agenda en clave que perteneció a Ocaña.

Reto Fanzine 2025. ¡Que 20 años no es nada!

Que sí, que este año hay Reto Fanzine. Cómo no iba a celebrarse si cumplimos, ahora sí que sí, ¡dos décadas! La tardanza en publicar esta co...